Esta es una afirmación que he escuchado mucho desde que recrudeció la crisis en Venezuela, de hecho en migrantes de diferentes países.
La pregunta es ¿realmente iniciamos de cero cuando emigramos? A menos que se haya perdido la memoria, que sería un caso extremo. Este es un mito de la migración, una creencia limitante llena de miedos, subestimando el valor de nuestra caja de herramientas que hemos cultivado por un largo tiempo de vida para algunos y tal vez corto para los más jóvenes.
Ciertamente, contamos con ciertos aprendizajes y conocimientos que se hacen necesarios desaprender total o parcialmente para aprenderlos de otra forma, bajo un nuevo esquema, patrón o cultura y es totalmente válido en cualquier momento, aun en tu país de origen y en lo que haces hoy en día.
Cuando decidimos emigrar es necesario incluir en la caja de herramientas: flexibilidad, adaptación, gratitud, reinvención, creer en TI para enfrentar la incertidumbre con mejor actitud. Es muy importante reconocer los triunfos y fracasos que te hacen crecer.
Claro que vas a llorar, extrañar a la familia, querer ser quien fuiste antes, te molestarás, te frustrarás, solo dependerá de Ti en cual estado quedarte, si en el de la queja o el de acción con amor confiando en el proceso.
El actor, Elliott Gould dice que, “Nadie puede ser esclavo de su identidad: cuando surge una posibilidad de cambio, hay que cambiar”. Tengamos presente que el cambio es lo único constante en la vida para ser mejores cada día.
Vaciar nuestra mente de lo obsoleto y dar paso a lo nuevo, abrazarlo y empoderarnos para avanzar en esta nueva etapa del camino usando nuestros talentos y habilidades. Ábrete a la posibilidad de despertar aquellos que se habían quedado dormidos. Por ejemplo, el médico que estudió la carrera para complacer a sus padres y en realidad quería ser Profesor de Biología o la Abogada que su sueño era ser Chef y por un contrato familiar no lo hizo.
“Disfruta de la vida cuando las cosas estén sucediendo. No importa si se trata de cosas buenas o cosas malas. Eso significa que estás vivo”.
Joan Rivers
Cada ser humano cuenta con una caja de herramientas, que hemos adquirido a medida que crecemos, estudiamos, trabajamos, formamos una familia, participamos en la comunidad de diferentes maneras y nos acompaña a donde vamos. Nuestras experiencias valen oro, muchas veces más que un papel con un estudio en particular.
Ahora estamos en un nuevo lugar para abrirnos nuevos caminos, menos quejas y más acción. Da gracias por las oportunidades que tienes de aprender algo nuevo y desbloquear esos talentos ocultos.
Para reflexionar con el lápiz y papel:
¿Realmente iniciaste de cero? ¿Cuánto vale TU caja de herramientas? ¿Cuáles son esas herramientas que tienes en ella? ¿Esas herramientas TE empoderan en lo que vas a iniciar?
Recuerda que estoy aquí para acompañarte.
Un gran abrazo y éxitos.
Janeth Rodríguez Lizardi
@janethrodriguezliz